Dos hermanos viven al oriente de la Ciudad de México. Mario despierta sin recuerdos de su vida anterior. A la deriva, conoce a Lázaro, quien le enseña cómo entrar en los cuerpos de otras personas a través de agujeros dentro de la tierra. En la oscuridad sus recuerdos como sueños llenan su memoria. La historia de la tierra atraviesa su corporalidad. El espacio que transita se distorsiona y su piel comienza a quebrarse junto al paisaje.